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Appaloosa




Caballo Appaloosa
Fotografía perteneciente a
dkimages






Caballos moteados



El pelaje moteado en caballos ya podía verse en las pinturas rupestres de la prehistoria, es por ello que suponemos la existencia de este tipo de pelaje en los caballos desde hace unos 20.000 años. También nos permite deducir el deseo del hombre por poseer este tipo de caballos por aquel entonces, ya que no eran caballos con un aspecto usual con respecto a otras razas primitivas de pelaje bayo o castaño.

Pintura del Paleolítico en Lascaux and Peche-Merle, Francia

Fotografías pertenecientes a espiritu-del-viento


Teniendo en cuenta que era un equino singular y por las pinturas realizadas en las cuevas, se observa que eran caballos claramente más estilizados que el resto de equinos, de morfología similar al caballo Tarpán, podemos deducir que se trataba de una raza a parte que aparecía en los territorios poblados por el hombre en determinadas épocas y por cortos períodos de tiempo, sin cruzarse con otras razas de equinos y en manadas pequeñas. También es fácil deducir que se trata de animales admirados o idolatrados por la forma en que se representan, más como un animal hermoso, no dibujado en escenas de caza, como sí sucedía con otros equinos, gacelas y bisontes.



El Caballo de Ferghana



La Edad del Bronce (aproximadamente del 1750 a 1500 a.C.) marcó el comienzo de la utilización de los caballos de tiro, sobre todo para su empleo en transporte mediante carruaje. Se emplearon en el comercio y los largos viajes en la Ruta de la Seda, desde el 100 a.C. a 200 d.C., y proporcionó un medio para extenderse a otros lugares y países, se abrió una nueva forma de comunicación gracias al caballo. Los equinos empleados principalmente eran los traídos de las estepas asiáticas, eran de mayor tamaño y poseían más fortaleza.

La mayor parte de estos caballos se encontraban en la provincia de Persia, Ferghana, en el corazón de las estepas asiáticas, y poseían fuerza, velocidad e inteligencia. Se les llamó "Caballo de Ferghana" por el lugar de origen y fueron los equinos que sentaron las bases de otras razas posteriores al cruzarse con caballos de otras áreas del mundo, incluyendo al caballo Appaloosa.

Situación del Valle de Fergana

Fotografías pertenecientes a realitypod.com




Los Escitas y sus appaloosas



Los escitas (como los griegos les llamaron) o sakas (como lo hicieron los persas) fueron los primeros en domesticar caballos.

Eran unos magníficos criadores de caballos y unos artesanos magníficos cuya artesania usando fibra de cañamo era excelente. Los escitas vivían en la misma zona que los persas y otros pueblos iranios, escita montado aterrorizada arqueros planicies de Eurasia, incluyendo Europa Oriental, el Mediterráneo, Asia Central, Rusia, Kazykstan y Ucrania, aproximadamente entre los siglos VII-I aC. Su sociedad utilizaba masivamente el cáñamo para hacer cuerdas así como la equipación de sus famosos caballos, entre los cuales los caballos appaloosas eran los más valorados.

Los escitas luchaban como arqueros montados. El pueblo escita o saka, era muy conocido por sus mujeres guerreras y lo más probable es que ellos fueran el origen de las leyendas griegas sobre las "amazonas". Herodoto escribió: "Ninguna mujer escita puede casarse hasta que no haya matado a un hombre enemigo." Y es que los escitas consideraban a la mujer en igualdad de condiciones que el hombre para la defensa de su comunidad, y debía demostrar su valía.

Amazona montada con traje escitio,
en una vasija de figuras rojas ática, c. 420 a. C.


Fotografías pertenecientes a
wikipedia.org


A finales del siglo XX un grupo de arqueólogos encontraron tumbas de mujeres escitas que habían sido enterrados con sus ropas de montar junto a sus joyas, arcos, espadas y caballos. Los caballos enterrados en las tumbas eran del tipo Yabou (caballo de trabajo), ya que solo se sacrificaban en rituales funerarios a caballos de poco valor, y rara vez se enterraba a un escita con un buen caballo de guerra. Cuando un aparecieron restos de caballos de guerra, se encontraron indicios de que el animal era viejo o tenía alguna lesión de batalla irrecuperable, como extremidades rotas. Ésto dejaba claro que los escitas adoraban a sus caballos de guerra, los cuidaban hasta la vejez y les daban sepultura como a un escita más.

Motivo de una vasija escita encontrada en la región Chertormlyk
de aproximadamente el siglo IV aC en la que queda representado
un escita trabando las patas a un caballo appaloosa tipo "Yabou"
(caballo de trabajo en turcomano)


Fotografías pertenecientes a teenwitch.com




El Imperio Parto



Los partos originalmente eran una tribu perteneciente a los Escitas. Tras conquistar la provincia persa de Partia adoptaron el nombre partos.

Ciro I fue el primer gobernante que los Partos reconocieron como tal. Le sucedió Ciro II que fundó Aqueménida, dominio que abaracaba la meseta central de Irán y gran parte de Mesopotamia. Posteriormente Darío I se hizo con el trono de Aqueménida, su sed de poder le llevó a debilitar el imperio enfrentándose una y otra vez a los griegos, en un intento infructuoso de someterlos. Ante ello, los partos se unieron a Fraortes para derrotar a Dario I. Pero el gobernador provincial, sátrapa de Partia, Histaspes, controló la revuelta generada por los partos.

Ya con Darío III, tras las batalla de Gaugamela (331 a.C), Partia pasó a manos de Alejandro Magno. Y no fue hasta el 227 a.C cuando Partia consiguió su independencia bajo el gobierno de Andrágoras. Éste cuya prepotencia empezaba a molestar a los reyes, no duró demasiado como gobernador ya que fue derrotado por Arsaces, de ascendencia escita, que llevó a los partos a conquistar las regiones persas de los Seleúcidas, y renovaron todo el imperio persa.

Cuando Alejandro Magno conocío la calidad de los caballos moteados, se sintió intrigado y quiso adquirir los más puros caballos moteados de Fergana para mejorar la calidad de los caballos de su ejercito. Y así fue en sus conquistas en Asia, desvió la ruta de su ejercito para llegar al valle de Fergana y llevarse los mejores caballos que encontró.

Dominios de los Partos

Fotografías pertenecientes a wikipedia.org


Los caballos appaloosas de los partos tenían un aspecto más resistente y robusto con más de 500kg de peso y casi tan altos como los appaloosas actuales, eran veloces y fuertes. Con ellos organizaron la primera fuerza de caballería de la humanidad, y se llamaron “Caballos Parthianos”. Su particular moteado y sus magníficos dotes para la guerra les hicieron posteriormente muy preciados por los romanos, que se hicieron con algunos caballos partos en los diversos enfrentamientos que tuvieron con la tribu, ya que los partos hicieron morder el polvo a los romanos en diversas derrotas con elevadas bajas en su ejercito.

Arquero parto montando caballo appaloosa

Fotografías pertenecientes a uned.es


El general Marco Antonio, tuvo que pedir ayuda a Egipto para luchar contra los Partos. E incluso así, el ejercito romano fue derrotado por la superioridad en táctica y destreza de los jinetes partos que montaban caballos mucho más veloces y resistentes que los caballos romanos.

Caballería pesada de Partos

Fotografías pertenecientes a razonyfuerza.mforos.com


Pronto, los appaloosas capturados se convirtieron en regalos para reyes y emperadores como trofeos de guerra.



La leyenda de Rustam y Rakush



Los persas llamaron al caballo de los partos “Rakush”, por el caballo del héroe mitológico Rustam, al que consideraron el antecesor de todos los caballos moteados. Decían que el caballo Rakush era hijo del “demonio blanco” y que lo engendró con una yegua salvaje y fiera. En la leyenda, Rustam mató a la yegua y capturó al potro blanco con el pelaje moteado al que llamó Rakush.

Conquistadores persas montando caballos appaloosas

Fotografías pertenecientes a spanishjennet.org
Rustam montando a Rakush, capturando al Khagan de China
Rostam y Rakush
Fotografías pertenecientes a appaloosamuseum.org




Caballos Celestiales



Alrededor del año 100 a.C., el emperador chino Wu Ti, ordenó a los oficiales de la corte, que buscaran y trajeran a los llamados "Caballos Celestiales", pues había tenido noticias de su existencia y de sus cualidades. Eran caballos sólidos y ágiles, que galopaban libres en las estepas próximas a Persia. Entre ellos había muchos caballos que mostraban una capa moteada y llamativa, y fueron éstos caballos moteados los que más admiración obtuvieron.

Figura de un caballo appaloosa de la distanía Tang

Fotografías pertenecientes a
drben.net
Caballo de Ferghana- Figura de la Dinastía Tang

Fotografías pertenecientes a
miho.or.jp


Caballos de Ferghana
Fotografías pertenecientes a
spanishjennet.org


En Egipto también hay evidencias de caracter pictórico en la que se muestran caballos moteados, probablemente eran caballos de origen persa y no muy habituales, ya que el caballo árabe egipcio era más valorado por su perfil concavo, fino y su morfología extremadamente grácil. A pesar de ello, es muy probable que los caballos moteados que se criaron en Egipto fueran cruzados con caballos árabes egipcios, y posteriormente comercializados, por lo que podemos deducir que la sangre árabe afinó a los caballos de Ferghana que se extendieron considerándose posteriormente, caballos exóticos por la aristocracia europea.


Fotografías pertenecientes a
spanishjennet.org


Finalmente, los caballos moteados pasaron a ser montura de nobles, admirados por su pelaje y su resistente conformación.

Pintura en la pared de la iglesia de Skibby, Sjælland, Dinamarca

Fotografías pertenecientes a
spanishjennet.org




Los Caballos de Genghis Khan



Uno de los momentos más importantes en la expansión de los caballos moteados se remonta a los tiempos de la distanía Tang y Qin en China, ya que comercializaron con sus caballos, los Caballos de Ferghana. Se criaban seleccionando a los mejores para resistir a galope grandes distancias, soportar la escasez de alimento, y servir exitosamente a sus jinetes en el campo de batalla.


Figura ecuestre de la Dinastía Tang

Carruajes de bronce pertenecientes a la dinastia Qin




Parte de esos caballos pasaron más tarde a manos de los mongoles como consecuencia de la derrota de China ante el ejercito mongol. Fue la primera batalla librada por la nueva fuerza mongola que surgía liderada por un hombre que llevaría a su ejercito posteriormente a iniciar lo que sería la Primera Guerra Mundial.

La desunión y los constantes conflictos entre las distintas tribus de mongoles terminó con la llegada al poder de Genghis Khan (1206), las tribus se unificaron y se prepararon para la conquista, necesitaban caballos fuertes, resistentes y muy rápidos. Los caballos chinos cumplían con esos requisitos y los mongoles se llevaron a la guerra muchos caballos moteados de Ferghana.

Genghis Khan

Fotografía perteneciente a
BBC



Genghis Khan
Genghis Khan
Fotografía perteneciente a
mihan

Guerrero Mongol
Guerrero Mongol

Mongol sobre caballo appaloosa
Mongol a caballo




Los appaloosas españoles: El Jennet



Alrededor de 875 a.C. la colonia fenicia de Cartago, situada en la costa norte de África, dominaba el comercio en el Mediterráneo occidental. Cartago negociaba con Reino Unido y la zona del Báltico, eventualmente invadía las colonias griegas en Sicilia. Derrotados por los romanos en la Primera Guerra Púnica (264 - 241 a. C.), los cartagineses en el norte de África se dedicaron a la conquista y ocupación de la Península Ibérica - España y Portugal. Las nuevas posesiones fueron protegidas por el ejército altamente eficiente del general, Amílcar Barca. Amílcar hizo especial hincapié en la calidad y la fuerza de su caballería y por supuesto, la fuerza de la caballería depende de la calidad de sus caballos.

Mosaico cartaginés

Fotografía perteneciente a
spanishjennet.org


España ya tenía robustos caballos que había traído a través de los Pirineos desde la Galia (actualmente Francia y algunas partes en el norte de Italia). Los cartagineses a su vez trajeron muchos sementales esbeltos desde el norte de África, que se utilizaron para mejorar la calidad general de los caballos españoles. Los caballos españoles pronto se convirtieron en los mejores del mundo, al fin y al cabo eran descendientes de los mejores caballos disponibles en el mundo mediterráneo y en su sangre llevaba el legado de generaciones cruzadas con los caballos de las estepas de Asia Central.

En la larga y amarga Guerra Púnica, los cartagineses fueron derrotados por Roma y por lo tanto los romanos tomaron el control de la península española. En los siglos siguientes los caballos de España eran muy apreciados por los romanos considerados sin duda los mejores del mundo.

Cuando la península fue conquistada por los godos (invasores germánicos del norte), los caballos españoles disminuyeron en número debido a que los conquistadores reservaron su uso exclusivo para ellos mismos. Esto mantenía a los godos en superioridad con respecto a los pueblos conquistados, reduciendo el peligro de una revuelta interna. Con el tiempo, el objetivo de la cría de caballos pasó de la producción de monturas de caballería que requieren velocidad, coraje y resistencia a la cría de caballos bellos, nobles y buenos movimientos. Esta falta de atención en la necesidad de crear una montura adecuada para la caballería volvió vulnerables a los visigodos. El caballo español se convirtió en un caballo bello pero poco útil en la batalla.

Con la conquista de la Península Ibérica por parte de los musulmanes llegaron muchos caballos árabes y bereberes que cruzaron su sangre con los caballos españoles.

Resistencia española a la conquista musulmana se concentro en pequeños núcleos en las escarpadas montañas del noroeste del país. Por necesidad, tuvieron que adoptar la medida de producir masivamente caballos robustos para transportar la pesada armadura de los caballeros en la batalla, así que los españoles volvieron su atención a la producción de un caballo de tamaño medio, con una tremenda agilidad, fuerza y ​​corazón. Los caballos de los conquistadores musulmanes se cruzaron con los caballos locales junto con el resto de los caballos traídos por los Pirineos desde la Galia, pero previamente mejorados por los cartagineses que ya tenían en mente la creación de una buena caballería. Y este fue el caballo que posteriormente se convirtió en el Caballo Andaluz: bellos, soberbios, resistentes, poseían parte de la elegancia del caballo árabe y capas diversas en las que se incluían capas atigradas y pías, y la capa moteada, herencia de los caballos de los visigodos. Así surgió el famoso Jennet español.

Landscape with Two Horses, oil on wood.
Nicolaes Berchem (1620-1683)


Fotografía perteneciente a
spanishjennet.org


Los Jennets eran muy empleados en los carruajes de la nobleza y en doma de alta escuela, como llevó a verse en la Escuela Española de Equitación de Vienna, compartiendo las cuadras junto a los magníficos Lipizzanos.

The Stud at Lippizano, de Johann Georg Hamilton, 1727
The Stud at Lippizano
Imagen perteneciente a
appaloosamuseum


Posteriormente, los appaloosas españoles pasaron de moda entre la aristocracia y se llevó a América con motivo de sus primeros viajes al Nuevo Mundo.


Grabado de Jennet en la Escuela Española de Equitación de Vienna
Johann Elias Ridinger 1760

Imagen perteneciente a
spanishjennet.org

Johann Elias Ridinger, 1760
Jennet de Johann Elias Ridinger
Imagen perteneciente a
spanishjennet


Entre los caballos Lipizzanos de herencia moteada, destacó Pluto, que a pesar de ser un lippizzano tordo claro y de pelaje limpio, daba potros moteados.

Un caballo moteado conocido por aquella época era el caballo de Carlos II de Inglaterra, llamado "Bloody Buttocks" (grupa ensangrentada), ya que el semental, poseía un moteado rojizo en la grupa. También destaca el Jennet Español de Lady Conway, que aparece en la pintura del autor John Wooton, actualmente perteneciente a Lord Hertford en Ragley Hall, Warwickshire.

Lady Conaway's Spanish Jennet, de John Wooton

Fotografía perteneciente a spanishjennet




Orígenes de la Raza: El Caballo Palouse



Los mongoles comercializaron con sus caballos moteados, y entre otros países Rusia fue uno de los que más caballos moteados obtuvo de mano de los mongoles. Por otra parte, los caballos moteados criados en España eran posiblemente parientes de los caballos moteados mongoles, aunque su tamaño era superior y con una morfología más sólida y robusta, resultado del cruzamiento con caballos españoles, y se exportaron al Nuevo Mundo como caballos de carga y de tiro principalmente. Pero el Appaloosa americano tiene su origen también en los caballos rusos moteados, ya criados en rusia como caballos de silla, estos llegaron al continente de un modo casual, ya que un barco ruso tuvo que anclar en las costas de Oregón por falta de suministros para continuar su viaje, y con este motivo hicieron un trueque con la tribu de nativos americanos Siletz a cambio de viveres para la tripulación. Al parecer los rusos dejaron en el mar a tres sementales moteados que llegaron nadando a la orilla donde los esperaban sus nuevos propietarios.


Fotografía perteneciente a
canvasstorehouse


Estos tres sementales fueron adquiridos posteriormente por la tribu de los Nez Perce por el doble de su valor, eran expertos en la cría de perros y ya poseían algunos caballos moteados de los traídos por los españoles. Esta tribu, como se verá a continuación, fueron los pioneros en la cría del Appaloosa americano, amaban a los caballos, los consideraban regalos de los dioses y buscaban en su cría a caballos resistentes, veloces y fuertes.

En el siglo XVII, cazadores franceses descubrieron caballos de una capa singular en el Valle del Río Palouse. Esta región se encontraba en lo que ahora es Idaho y Washington, y era el hogar de los indios Nez Perce. Los cazadores comenzaron a llamar a este tipo de caballos "Palouse" que más tarde sería Appaloosa. Los Nez Perce criaron caballos que eran duros e inteligentes con una resistencia increible, fueron enseñados a agrupar al galope manadas de búfalos y acercar a sus jinetes a la caza sin temor. Cuando los Nez Perce los vendían consideraban que: "un Appaloosa valía 10 ponies corrientes".


Nez Perce Montando pony alazán
Nez Perce

Mujeres Nez Perce Montando en pony alazán

Familia Nez Perce con yegua appaloosa y potro


Hombres Nez Perce junto a semental Appaloosa

Fotografía perteneciente a windriverhistory


En 1805, los exploradores Meriwether Lewis y William Clark, visitaron el territorio de los Nez Perce, y se sorprendieron al ver la capa moteada de los caballos Palouses, aún llamados así. El 15 de Febrero de 1806, entre otros detalles de sus viajes, publicaron su experiencia con los Nez Percé, y sobre sus caballos comentaron: "...sus caballos parecen ser de una raza excelente, nobles, y de morfología elegante, muy vivos y resistentes,.... algunos de estos caballos tienen machas grandes y pequeñas dispersas en color blanco, negro, castaño, bayo y otros tonos oscuros".



Las Guerras Indias



Por el año 1877, el jefe de los Nez Perce, Chief Joseph, se disgustó por las promesas rotas que hiciera el Gobierno de los Estados Unidos, éste aseguró permitirles vivir en su territorio sin confinarlos a las reservas como estaban haciendo con otras tribus. En su intento de resistirse buscó el apoyo de una fuerza superior, decidió unirse a Toro Sentado, en Canadá. Durante 3 meses, Joseph dirigió a sus 700 Nez Perce, 500 de los cuales eran mujeres, hombres mayores y niños, aproximadamente 1.500 millas, desde lo que es ahora Oregon a Montana, atravesando algunos de los terrenos más complicados del Norte de América sobre sus robustos Appaloosas. La Caballería de los Estados Unidos los persiguió pero no pudieron alcanzar a los caballos de los Nez Perce.

Pensando que ya se encontraba en Canadá, Chief Joseph dejó a su pueblo detenerse para descansar. Fue entonces cuando la caballería pudo rodearlos y forzarlos a rendirse – sólo a 40 millas de la frontera canadiense.


Chief Joseph

Rendición de Chief Joseph

Fotografías pertenecientes a
wyomingtalesandtrails


Sabiendo que sus extraordinarios Appaloosas eran los que habían permitido a los Nez Perce escapar, la caballería confiscó todos los que pudo capturar y los subastó. Se pagaba una recompensa por la cabeza de cualquier Appaloosa que hubiese escapado y centenares fueron cazados y masacrados. La caballería tenía miedo de que el Appaloosa pudiera convertirse en un arma hasta el punto de crearse una ley federal en 1935, prohibiendo la cría entre Appaloosas. Casi todos los caballos Nez Perce que sobrevivieron fueron cruzados con otras razas, generación tras generación hasta que el caballo original de montaña fue una raza prácticamente perdida.



El Appaloosa de Butch Cassidy



De los Appaloosas que sobrevivieron, uno encontró su camino en manos de un famoso ladrón americano. Butch Cassidy, pseudónimo de Robert LeRoy Parker (n. Beaver, Utah, Estados Unidos, 13 de abril de 1866 - Tupiza, Bolivia, 6 de noviembre de 1908), robaba bancos y trenes en todo Utah del Sur y escapaba de la ley sobre caballos rápidos. Una de sus mejores monturas, un semental Appaloosa llamado MineGard, realizó con él muchas escapadas a través del Condado de San Rafael y Norte de Hole In The Wall, su refugio en Wyoming. Cassidy y su grupo eran amigos de algunos rancheros de esa área remota, a menudo cambiando caballos exhaustos por monturas frescas. Es probable que MineGard, durante el tiempo en que se encontrara bajo el cuidado de estos rancheros, engendrara innumerables caballos de rancho, lo que explicaría el número de Appaloosas encontrados en esa parte de Utah. Hay una teoría que considera que el pedigrí de MineGard se encuentra en el famoso Appaloosa Sundance F-500 (ver Appaloosa Horse Club Hall of Fame). Según la tradición local se considera que Cassidy prefería al Appaloosa por su seguro galope y su gran resistencia así como su gran capacidad como caballo de fuga.

- Butch Cassidy y su grupo -

Fotografía perteneciente a
welcomepatagonia.net

Fotografía perteneciente a
wyomingtalesandtrails.com


Algunos criadores piensan que la herencia de MineGard corre por las venas del famoso Appaloosa Sundance, nacido en 1933, y que fue uno de los pilares de la recuperación de la raza. Era un caballo cruzado de Mustang y Appaloosa, su padre era Daylight, un semental Angloappaloosa, y su madre una yegua Mustang llamada Chico.



Claude Thompson y el Camino de la Recuperación



En 1938, un agricultor de trigo de Moro, Oregon, y algunos de sus mejores amigos se dieron cuenta de que el verdadero caballo Appaloosa estaba al borde de la extinción. De los caballos supervivientes con características Appaloosas, Claude Thompson calculó que sólo unos 100, más o menos, podían ser registrados como standards de la raza. Él puso las bases para fundar The Appaloosa Horse Club. En palabras de Thompson, "estamos defendiendo una raza tan pequeña en número que su principal propósito es preservar la sangre de uno de los más famosos caballos, el guerrero Appaloosa y caballo de búfalos del Noroeste".

Thompson y el resto de miembros originales de ApHC criaron selectivamente y los vestigios de la antigua línea de sangre aparecieron poco a poco en el resistente, duro y firme Appaloosa. Desde 1940 a 1960 la raza destacaba en exhibiciones, ejercicidos de doma, rodeo y trabajo de rancho. Este período de apogeo trajo consigo a los mejores Appaloosas tales como Sundance F-500, Daylight, Patchy F-416, Mansfield's Comanche, Double Six Domino, Navajo Britches, Joker B., y Chief of Fourmile, por nombrar algunos.


Sundance F-500

Daylight

Patchy F-416

Mansfield's Comanche

Double Six Domino

Navajo Britches

Joker B

Chief of Fourmile




El Moderno Caballo Appaloosa de Exhibición



Tanto dinero y prestigio generó esta raza en las exhibiciones que cambió la idea que prevalecía sobre él. Aunque su capa se hizo popular, en ciertos círculos, su escasa, corta y rala cola y crin -- la Verdadera conformación y apariencia del Appaloosa – tuvo su mejor valoración con los jueces de los Caballos Cuartos de Milla, que fueron los primeros jueces para los Appaloosas. Los criadores se tomaron entonces muchas libertades, cruzando Appaloosas con Cuartos de Milla y con Árabes para obtener, lo que ellos consideraron, un aspecto más refinado. En esencia, estaban deshaciendo el duro trabajo y años de dedicación que había dedicado Claude Thompson y sus compañeros a criar el verdadero caballo Appaloosa. El Appaloosa que prevalece hoy, particularmente a nivel de exhibiciones, es un caballo muy cruzado, un “caballo chucho” como dirían algunos, con la capa robada de los verdaderos caballos de la fundación.


Fotografía perteneciente a
wikipedia.org


Los criterios sobre el que se juzga a estos caballos, se ha desarrollado para dar preferencia a una elevada altura, a unos pies delicados, a una cabeza pequeña y en conjunto un caballo elegante que, entre otras cosas, son anormalidades en la verdadera raza Appaloosa.

El resultado de este deseo de obtener en la cría un caballo Appaloosa "moderno", "contemporáneo" o "de moda", es una muestra de que genéticamente se está perdiendo la integridad morfológica y limitando su empleo a caballo de exhibición. No son Verdaderos Appaloosas y criadores concienciados consideran que es un insulto para la raza, referirse a ellos como si lo fueran.


Caballos cruzados de capa appaloosa


Fotografía perteneciente a
freewebs.com


Fotografía perteneciente a
jadewolf




La Segunda Recuperación del Appaloosa



Afortunadamente, en los últimos años, pequeños grupos de criadores de Appaloosa dieron la voz de alarma y comenzaron a actuar contra la destrucción de la raza. Uno de los cuales, el FAHR, niega el registro a cualquier caballo que no pertenezca a la fundación Appaloosa, o tenga menos del 75% de sangre Appaloosa en su pedigrí. Aunque todavía son un pequeño número de ellos, estos grupos de recuperación representan el desarrollo de una conciencia respecto al problema que se le presenta al Appaloosa. El destino de la raza está indudablemente en peligro. Afortunadamente, esta recuperación del Verdadero Appaloosa está en marcha actualmente.



Características del Caballo Appaloosa




Pelaje

Capa de pelo y piel moteada, de pelaje duro, crines y cola cortas y ralas. Con una gran variedad de tipos de capa appaloosa.


Fotografía perteneciente a
appaloosastud.co.za



cascos

Franjas en los cascos. Pies muy resistentes, de mucho hueso y casco duro. El verdadero Appaloosa no precisa ser herrado si no se le somete a trabajo excesivo.


Fotografía perteneciente a
barnbuddy.net



Ojos

La esclerótica del ojo se muestra blanca y muy visible, lo que le da una mirada muy humana.


Fotografía perteneciente a
designsporthorse.com



Cuerpo

Cuerpo fuerte y compacto, de altura media con 1’56m de alzada aproximadamente.


Fotografía perteneciente a
spottedhorseworld.tripod.com



Cuartos traseros

Cuartos traseros bien formados y bien desarrollados.


Carácter

De carácter independiente, noble y sensible. Es un caballo muy versátil pero por su constitución se siente más a gusto trabajando o paseando en el campo que realizando ejercicios de doma o salto.



Videos de la Raza







FUENTES CONSULTADAS


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