Novedades

Abaco Colonial Horse




Abaco Spanish Colonial Horse









Orígenes del Caballo Abaco



El caballo Abaco procede de los caballos que trajeron consigo los colonos españoles que se asentaron en Cuba. Pero no se desplazaron por sí mismos a las Bahamas, fueron llevados allí para trabajar en la industria maderera en 1800. Durante más de un siglo, estos caballos se criaron y se dedicaron al trabajo, hasta que en 1940 empezaron a ser sustuidos por tractores. Los caballos fueron abandonados a su suerte en la isla y gracias a la resistencia del legado de los caballos españoles de los colonos, sobrevivieron y se reprodujeron. Sólo unos cuantos caballos fueron capturados por la gente de las islas periféricas, para ser usados en el trabajo de la industria azucarera, pero el resto permaneció libre y totalmente salvaje.

Los caballos Abaco se mantuvieron en el extenso bosque de pinos autóctonos (Pinus caribaea) de la isla, y no superarían los 200 ejemplares, pero se encontraban en buenas condiciones y se habían adaptado muy bien a la vida silvestre en el entorno sálobre y caluroso de la isla.

Los bosques de pinos no solo eran el refugio de los caballos Abaco, también eran el hogar de loros silvestres, aves migratorias protegidas, y cerdos salvajes, que al igual que los caballos, eran descendientes de los cerdos abandonados por los colonos. Además, el bosque contaba con miles de especie vegetales, decenas de especies de orquídeas y miles de insectos autóctonos.

Bosque de Pinos de Abaco
Fotografía perteneciente a
abacoescape.com
Bosque de Pinos de Abaco_2
Fotografía perteneciente a
abacoescape.com
Loro silvestre de Abaco1
Fotografía perteneciente a
abacoescape.com
Loro silvestre de Abaco2
Fotografía perteneciente a
rollingharbour.com


En 1998 se constantó como raza equina descendiente de caballos de los colonos, quedando registrados en The Americas Registry Horse como la raza Abaco Barb, considerando que aquellos caballos colonos eran principalmente berberiscos o cruzados de esta raza. Sin embargo, en 2002 se confirmó que se trataba de caballos descendientes de los primeros caballos españoles que llegaron a América, y por lo tanto, su consideración cambió para convertirse en Abaco Spanish Colonials (Abacos Coloniales Españoles).

Caballos Abaco en el bosque
Fotografía perteneciente a
cottonharbor.com




Un camino que rompió el bosque. Primer peligro del caballo Abaco



En los 60, el camino que antiguamente se usó para el transporte de troncos de pino en la industria maderera, quedó abierto para su acceso tanto a pie como en coche, y el refugio de los caballos se destruyó.

Caballos Abaco en un camino del bosque
Fotografía perteneciente a
abacoescape.com


Algunas personas empezaron a molestar a los caballos, los perseguían, los capturaban y ataban a las ventanillas de los coches y les hacían correr hasta que caían exhaustos. Y finalmente, sucedió algo que los mermó drásticamente. La muerte de un niño que, sin supervisión, montó a uno de los caballos, generó un absurdo rechazo hacia los caballos Abaco. Simplemente eran salvajes, no se dejaban montar ni tratar como si fueran animales domados, pero la población consideró que podían suponer un peligro, y por ello fueron masacrados.



Supervivencia del caballo Abaco frente al veneno y los incendios



Se cedieron tierras para el cultivo de cítricos, pero era una producción que requería mejorar las condiciones de la tierra para lograr un buen rendimiento en frutales que no podrían sobrevivir de forma natural en ese lugar. Así que se fertilizó la tierra, se trabajó, eliminando otras especies vegetales de las áreas de cultivo, se usaron pesticidas y herbicidas altamente tóxicos, y cuando la producción de cítricos no fue lo que se esperaba, se abandonó la tierra y se permitió de nuevo la entrada a los animales.

Los caballos buscaron rápidamente el alimento en los pastos que quedaron en un tierra desprovista de arbustos, pero era una tierra cubierta de productos fitosanitarios altamente contaminantes. Así que los caballos empezaron a padecer dolencias como laminitis y problemas de hígado. Se debilitaban, se lesionaban con facilidad, sufrían infecciones diversas y tenían los órganos afectados por la toxicidad de los productos químicos agrícolas que los envenenaba.

Abacos en el bosque
Fotografía perteneciente a
flickr.com/photos/davebricker


Pero no sólo se encontraron con esas circunstancias tan adversas en el que fue su hábitat. Los incendios, antes causados por relámpagos algunos días de tormenta, que eliminaban del terreno la maleza seca y favorecían el crecimiento de la hierba fresca, pasaron a ser muy recurrentes, empezaron a ser provocados por el hombre en un 99% de los casos.

Los nuevos pinos no tenían oportunidad de llegar cierta altura, porque en los incendios ardían junto con los arbustos, y el ciclo natural forestal se perdió. Muchas especies de orquídeas y especies autóctonas fueron arrasadas por los incendios.

Incendio en bosques de Abaco1
Fotografía perteneciente a
bahamasforestry.com
Incendio en bosques de Abaco2
Fotografía perteneciente a
bahamasforestry.com
Incendio en bosques de Abaco3
Fotografía perteneciente a
bahamasforestry.com
Incendio en bosques de Abaco4
Fotografía perteneciente a
bahamasforestry.com
Incendio en bosques de Abaco5
Fotografía perteneciente a
bahamasforestry.com




Edison Key y los primeros defensores del caballo Abaco



Ante estas difíciles e incontrolables situaciones, los caballos Abaco iban disminuyendo en número drásticamente y todo parecía indicar que iban a extinguirse.

El Senador Edison Key visitó la finca donde se asentaba la granja y los frutales. En una entrevista aseguró haber visto huesos y esqueletos de caballos por todas partes. Por suerte, se salvaron tres caballos que habían sido capturados en la finca y comían con las vacas de la granja. Estos tres caballos fueron: Jingo, Liz y Castillo.

Jingo fue un caballo Abaco que inspiró a Jocelyn Arundel para escribir una novela dirigida sobre todo al público infantil. Su libro se titula "Jingo: Wild Horse of Abaco" y su primera edición fue en 1959.


Imagen perteneciente a
goodreads.com


Floyd Sawyer, Gayle Cottman y Steve Albury, fueron los primeros en considerar la granja como una zona donde intentar recuperar a los caballos por ser un lugar donde podían controlar la alimentación y tratar a los caballos enfermos.

Gayle Cottman fue quien se dedicó al cuidado del semental Castillo, el cual murió por muerte natural en 1989 con unos 30 años de edad. Todos los caballos pintos de la manada tiene su aspecto. Según Gayle: "Todos ellos se parecen a Castillo". Por otra parte, los otros dos caballos salvados, Jingo y Liz, eran bayos con rasgos finos y transmitieron su aspecto a otros caballos bayos de la manada.

Y así fue, como a partir de estos tres caballos, que por suerte habían sobrevivido, se comenzó a criar para perpetuar la raza. Y en cuanto el número de caballos fue de unos 12 animales, se soltaron, para que volvieran al bosque de pinos.

Fotografías perteneciente a
lovasok.hu




Lantana bahamensis. Una nueva amenaza para el caballo Abaco



La finca, de unas 3.000 hectáreas, se sembró de pasto importado para disfrute de los caballos, pero cuando se marcharon los productores de cítricos, y los árboles frutales alóctonos comenzaron a morir por la falta de cuidados, la flora autóctona fue invadiendo la zona y por desgracia una de estas especies vegetales era extremadamente tóxica.

La especie vegetal oportunista era la Lantana bahamensis, que había empezado a invadir las zonas resembradas de pasto, y que aunque los caballos evitaban comerla en el bosque, ya que su olor es suficientemente intenso como para detectarla y su sabor bastante desagradable como para no seguir comiéndola después de probarla, eran fácilmente confundidas entre la hierba, y la cantidad de bayas y hojas de lantana que eran consumidas por los caballos, envenenó a un gran número de ellos.

"El follaje y las bayas maduras contienen sustancias tóxicas, con toxinas en concentraciones más altas si las bayas están verdes".(Ross, Ivan A. Medicial plants of the world. Totowa, N.J.: Humana. 1999. p. 187.)

Lantana bahamensis


En 1992, la manada contaba con más de 30 caballos, pero en 1997 este número había caído a 17. Los cadáveres y esqueletos fueron apareciendo en un número alarmante. Los pastos se cercaron y los caballos tuvieron que volver a sobrevivir con lo que encontraban el bosque.





Las consecuencias del Huracán Floyd ponen al caballo Abaco al borde de la extinción.



El huracán Floyd azotó las Bahamas en Septiembre de 1999. El bosque de pinos se inundó como tantas otras zonas y los destrozos fueron cuantiosos. Murieron 56 personas.

Fotografías perteneciente a
nydailynews.com


El siguiente video muestra la fuerza del huracán.



Podría haber sido el final para los caballos Abaco, pero resistieron, muchos de ellos aparecieron tras la retirada de las aguas de inundación, y se les condujo de vuelta a la granja ya que el bosque había sido arrasado en gran medida y estaba demasiado dañado como para mantenerlos.

Por la abundante alimentación y la imposibilidad de hacer ejercicio en el área que ocupaba la granja, los caballos cayeron en la obesidad y muchos padecieron laminitis. Varios de ellos murieron por las dolencias y por los efectos secundarios que tuvo la exposición a herbicidas, pesticidas y fertilizantes sintéticos.

Se les dejó libres en el bosque por temporadas y se les hacía regresar a la granja para revisar su estado de salud y atender a los enfermos. Pero 4 años después, los caballos no se reproducían. Los productos químicos les estaban pasando factura.


Fotografía perteneciente a
colorgenetics.info




W.H.O.A. Una nueva oportunidad para el caballo Abaco



En 2004 se les concedió a los caballos 3.800 acres de bosque adyacente a la granja. El Gobierno de las Bahamas otorgó a WHOA (Wild Horses Of Abaco Preservation Society) esa gran proporción de tierra en Cayo Tesoro, en Abaco, creando así un santuario formal para los caballos Abaco que quedaban, que ahora además incluye perros y gatos abandonados.



Posteriormente, se nombró un Consejo de Administración para supervisar las tierras y cuidar los intereses de los caballos, y se creó un plan estratégico para ello. Todas las yeguas y un semental fueron llevados a un coto controlado en su antiguo hábitat en el bosque. Varios de ellos murieron por las condiciones ya existentes y seguían sin reproducirse.

Los caballos acabaron siendo 5. La raza volvía a estar al límite de la extinción. Durante siete años se estuvo intentando encontrar ayuda de algún experto en reproducción equina que pudiera devolver la fertilidad a los caballos. Por fin, un veterinario se ofreció para intentarlo pero, para poder trabajar con ellos, necesitaba que los caballos que quedaban fueran transportados a la Universidad de US donde había un equipo completo de reproducción asistida. Para poder llevar a los caballos al centro de reproducción, era necesario un esfuerzo económico por parte del gobierno de las Bahamas, pero no había concesiones para ellos, ni siquiera a nivel internacional. Todo a puntaba a que la raza se perdería para siempre.

De todas las razas con ascendencia colonial pura, el Abaco se estaba convirtiendo en la más amenazada.

Mucha gente piensa que la recuperación del caballo Abaco, significaría la recuperación paulatina del ecosistema, porque los caballos, los cerdos, jabalies y los loros silvestres, aún siguen luchando por sobrevivir en el bosque de pinos, y se han convertido en un símbolo de un futuro mejor para las Bahamas, la recuperación y la vida en el bosque aún puede existir si el hombre lo permite y ayuda en su mejora.



La yegua Nunki, el último caballo Abaco



Hoy en día podríamos considerar que el caballo Abaco es una raza prácticamente extinta, ya que lamentablemente sólo queda un individuo puro, una yegua, llamada Nunki. Es una yegua fuerte, resistente, que ha soportado todas las condiciones en las que nació y por las que sus congéneres perdieron la vida.


Fotografía perteneciente a
theexistenceofournaturalenvironment.blogspot.com.es

Fotografía perteneciente a
colorgenetics.info


Pero aún hay esperanzas. Aunque Nunki tiene 18 años, y ha pasado por tantas circunstancias adversas, es fértil. Los mejores veterinarios de Colorado están trabajando en la salud de esta yegua, aún en edad de procrear sin problemas y están mejorando su estado físico para poder llevar a cabo su fertilización con caballos de ascendencia colonial y morfología similar al Abaco, para de este modo poder traer al mundo un potrillo o potrilla que ayude a avanzar en la recuperación de la raza.

Se ha escogido un semental para intentar que Nunki traiga pronto al mundo un nuevo caballo o yegua Abaco. Este semental es Wayward Wind, que nació en 1989, está registrado como semental de raza Spanish Mustang y Colonial Spanish Horse. Tiene 25 años, pero aparenta tener 10 menos, es además un caballo que ha ganado premios en salto, cross country y enganche. Tiene una morfología preciosa y se espera que aporte además su particular cara blanca a las nuevas generaciones, que junto con la herencia de Nunki, puede volver a aparecer ese tipo de pelo pinto tan característico del caballo Abaco.


Fotografía perteneciente a
rbefarm.comm

Fotografía perteneciente a
rbefarm.com



Características Morfológicas del caballo Abaco




Fotografía perteneciente a
authenticbahamas.com


Cabeza

Tiene un perfil ligeramente convexo, hocico cuadrado y ollares amplios, similar a la cabeza del caballo Pura Raza Español.


Fotografía perteneciente a
womenandcruising.com



Cuello

Es algo más afinado que el cuello del Pura Raza Español, pero fuerte y musculoso como otros caballos de sangre hispana.


Fotografía perteneciente a
ranch-bila-lysina.estranky.cz



Crin

Es dura, abundante y ligeramente ondulada, como muestran la mayoría de los Pura Raza Españoles.


Fotografía perteneciente a
warmblood-wanderlust.tumblr.com



Cola

De inserción baja como el caballo español.


Cuartos traseros

Son robustos y descendentes.


Fotografía perteneciente a
pinterest.com



Orejas

Amplias y de buen tamaño, también herencia del caballo español.


Fotografía perteneciente a
colorgenetics.info



Ojos

Medianos, almendrados y de expresión serena.


Fotografía perteneciente a
ernestdempsey.com



Dorso

Compacto y redondeado, lo que le da una morfología cuadrada y bien equilibrada, como la que muestra el caballo español.


Fotografía perteneciente a
konesveta.estranky.cz



Pecho y espaldas

El pecho es amplio, profundo, y las espaldas largas y oblicuas.


Extremidades

Robustas pero finas, con buenos tendones y mucho hueso. Tienen cernejas de longitud media y cascos muy sólidos.


Altura

Son caballos de pequeño tamaño. De 132cm a 140cm de alzada.


Capas

Básicamente dos capas: Castaño y Pinto pero con un tipo de pelaje pinto overo muy particular, denominado Splash White.




Videos de la Raza Abaco Colonial Horse








FUENTES CONSULTADAS

Wild Horses of Abaco Preservation Society
www.abacoescape.com
The Official Horse Breeds Standards Guide: The Complete Guide to the Standards of All North American Equine Breed Associations, Fran Lynghaug, MBI Publishing Company, 2009.


BUZÓN DE SUGERENCIAS


Si tienes alguna duda acerca de la información que se recoge en este artículo o quieres aportar algo, puedes hacerlo a traves del Buzón de Sugerencias.

Recuerda incluir tu email completo si deseas recibir respuesta. Gracias por colaborar conmigo.


Tu Nombre

Tu Email

Asunto

Mensaje

Imagen de Verificación
captcha
Por favor, inserta los caracteres que aparecen en la imagen:
[ ACTUALIZAR IMAGEN ]







Galeón Models Designed by Templateism | MyBloggerLab Copyright © 2017

Con la tecnología de Blogger.